Las alteraciones de la deglución, también conocidas como disfagia, pueden afectar a personas de todas las edades y pueden tener diversas causas, desde problemas neurológicos hasta trastornos estructurales en el sistema digestivo. La disfagia puede manifestarse como dificultad para tragar alimentos sólidos, líquidos o ambos, y puede provocar complicaciones graves como desnutrición, aspiración pulmonar y neumonía.
Los síntomas de la disfagia pueden variar desde sensación de obstrucción en la garganta, tos o atragantamiento durante las comidas, hasta dolor al tragar. Es fundamental diagnosticar la disfagia adecuadamente mediante evaluaciones clínicas y pruebas especializadas, como la videofluoroscopia o la endoscopia.